Cómo medir bien las humedades en las paredes

Medir las humedades en las paredes según normas DIN

Internacionalmente se considera este sistema como el más científico y preciso, y tiene fuerza legal en los litigios.

La norma alemana DIN propone un sistema para medir las humedades en las paredes para saber la humedad que hay en el interior de las mismas. Este método consiste en realizar un agujero en la pared hasta al menos la mitad de su grosor con una taladradora de potencia pero de baja velocidad con una broca de 20mm.

Hay que recoger todo el material que se extrae de la pared.
Este material se pesa enseguida con una balanza de precisión de divisiones de 1mg o 10mg.
Se procede a secar el material extraído antes de volver a pesarlo.
Un procedimiento de secado es con la utilización de una bomba de carburo, que aunque son un poco caras sus resultados son incuestionables, y legalmente aceptados.
Otro procedimiento de secado es con un microondas a 600ºC durante 6 minutos, y repetir el proceso para comprobar que no ha variado el peso del material seco.

Microbalanza de 10mg de división

Evidentemente la diferencia de peso es el agua que existía en la muestra, y permite calcular la cantidad de agua por kg de material de construcción existente.

Si se desea saber el porcentaje en volumen tenemos que multiplicar el peso del agua por la densidad de los materiales de construcción, que es aproximadamente 2.5kg/l

Ejemplo práctico para medir las humedades en las paredes

Supongamos que el material extraído de la pared húmeda es de 50g
Después de secar el material pesa 42g.
La proporción de agua será (50-42)/50=0,16 o sea un 16% de agua en peso.
Se considera que la pared está seca cuando la proporción en peso del agua en el interior está a menos de 6%
Si multiplicamos por la densidad de los materiales de construcción que consideramos 2,5kg/l obtenemos 0,40 que representa un 40% de agua en volumen en la pared.

Inconvenientes del sistema DIN para medir de humedades en las paredes

  • La medida es una media de lo encontrado al agujerear, y no detecta si hay bolsas de humedad en el interior, no conociendo que humedad existe alrededor del punto de perforación.
  • Si se agujerea demasiado rápido se calienta el material extraído, y se puede evaporar parte del agua encontrada afectando a la precisión de las medidas.
  • El impacto estético es considerable y solo puede agujerearse en puntos discretos o detrás de muebles o aparatos domésticos. Este inconveniente nos limita el hacer un estudio extenso de la repartición de las humedades en un edificio, porque representará hacer muchos agujeros a distintas alturas.
  • Para estudiar la evolución de la humedad en un edificio sería conveniente hacer al menos 3 medidas en el tiempo, empezando una de inicio, otra al cabo de 6 meses, y una al cabo de un año.
  • Los agujeros iniciales hay que sellarlos para evitar que se evapore el agua por ellos, y no influyan en las sucesivas medidas, que se harán, realizando agujeros al lado de los anteriores.
  • Con los sistemas electro-físicos, es necesario su control para evaluar la evolución de las humedades en las paredes, y constatar los efectos positivos del equipo. Los instaladores empezaron usando el método DIN, pero sus inconvenientes ha originado de que se hayan buscado alternativas.

Medir las humedades en las paredes por la resistencia eléctricas

Un método utilizado para cada punto de medida, consiste en clavar dos piezas de duraluminio en la pared, distanciadas un par de centímetros y que penetren en el muro unos 4cm. Se mide la resistencia entre los dos puntos y así se tiene una indicación de la humedad hasta 4 cm del interior de la pared.

Un inconveniente evidente es la presencia de estos insertos en la pared, repartidos por toda la casa, y que tienen que permanecer instalados hasta que se finalice el control que puede alcanzar hasta más de un año.

La variación de la humedad en las paredes queda reflejada en las lecturas, aunque la humedad solo se mide hasta 4cm de profundidad.

Medidor resistivo de la humedad en las paredes

Para la humedad superficial se usan medidores de resistencia eléctrica que tienen dos puntas de acero muy afiladas que se empujan contra la superficie de la pared, penetrando un par de mm en ella.

La ventaja de este método es que no deja señales en la pared, y pueden tomarse múltiples lecturas en las paredes sin problemas de tiempo y estéticos.

Todos los equipos que miden resistencia eléctrica para deducir la humedad tienen el problema de las sales, que aparecen en la superficie de las paredes al secarse el agua por evaporación, ya que son conductoras y además absorben la humedad ambiente, dando lecturas como si hubiera más humedad, que la que en realidad existe en la pared.

Antes de hacer lecturas de humedad en un punto de la pared, es imprescindible eliminar las sales de la superficie frotando con un trapo o cepillo.

Medir las humedades en las paredes por métodos capacitivos

Otro método para medir la humedad en las paredes se basa en medir las pérdidas dieléctricas que hay en las paredes.

Medidor capacitivo para medir las humedades en las paredes

El sensor básicamente es una bola metálica que se apoya sobre la pared y mide la humedad hasta a 4cm de profundidad.

Tiene la ventaja de que no deja señales en la pared y permite hacer múltiples lecturas en poco tiempo, y sin necesidad de técnicos especializados

Evidentemente en paredes gruesas no conocemos la situación en su interior, pero conociendo los valores superficiales se deducen los interiores. Igualmente hay que quitar las sales frotando en la zona donde queremos medir.

Imagen de la humedad con Cámaras Termográficas

Cámara termográfica para ver como se reparten las humedades en las paredes

Las cámaras termográficas ofrecen la mejor solución para medir la humedad en las paredes,ya que registran la temperatura que emiten las paredes con gran precisión, y en consecuencia, donde se acumula agua y en que cantidad.

Actualmente hay cámaras termográficas que son acoplables a un Smart-Phone y que cuestan alrededor de 300€, que nos permite en este casso tener una radiografía térmica de las paredes, que facilita enormemente seguir la evolución del secado, memorizando los datos que podemos descargar en un ordenador para su procesamiento posterior.

Otra aplicación es localizar la humedad en las paredes, y ver su origen de entrada en los edificios.