El agua lleva en suspensión sales de calcio, magnesio y de otros elementos químicos.
Las moléculas de estas sales tienen un polo positivo y otro negativo que las hace unir a otras contiguas. Esto forma grumos en los resaltes de los conductos de agua. Estos grumos de cal acaban adhiriéndose todo a lo largo de las conducciones, y sus salidas.
Este problema se ha intentado resolver con los descalcificadores que consumen sal continuamente. Sustituir las sales de calcio por sales de sodio, evita los grumos e incrustaciones de cal en las tuberías, pero estos descalcificadores están limitados por la cantidad de agua que pueden tratar por hora y por el hecho de añadir sodio al agua, la hace inapropiada para el consumo humano, de animales, y plantas.
Otro problema de los descalcificadores con sal es de que requieren un mantenimiento constante y averías por constar en su interior de mecanismos mecanicos. que se desgastan con el tiempo.
Existen descalcificadores magnéticos con imanes de potencia, pero son ineficaces por el reducido campo eléctro-magnético que pueden generar y su desgaste con el tiempo
El descalcificador CAL-STOP es un aparato electrónico sumamente eficaz, con emisiones de ondas que están certificadas CE por la Unión Europea de que son inocuas para la salud de las personas, animales y plantas, que micronizan los grumos de cal a tamaños microscópicos, que ayudan a limpiar las tuberías como si fueran perdigones microscópicos