Autor del artículo Dr. Joan-Albert Vinyes.
Las humedades por filtraciones de agua a través de terrazas y tejados son uno de los problemas más frecuentes en viviendas y edificios. Su origen suele estar en fisuras en la impermeabilización, aunque también pueden aparecer por el deterioro de juntas, canalones obstruidos o materiales porosos sin tratamiento. Si no se actúa a tiempo, las consecuencias pueden ir mucho más allá de una simple mancha en el techo.
En este artículo explicamos cómo identificar el foco de filtración, qué zonas son más vulnerables, qué soluciones existen (desde las más básicas hasta las más avanzadas) y cuándo conviene dejar el trabajo en manos de un profesional
Soluciones para impermeabilizar tejados y terrazas
Una vez localizado el foco y conocidos los puntos críticos, hay que elegir la solución más adecuada. Las opciones van desde tratamientos sencillos para fisuras pequeñas hasta sistemas profesionales para superficies extensas.
Silicona neutra de construcción
Es la solución más accesible para sellar fisuras visibles y juntas deterioradas de forma puntual. Se aplica directamente sobre la grieta con pistola y se extiende con un guante de goma para asegurar la penetración. Es eficaz para reparaciones localizadas, pero no es la opción adecuada si la superficie afectada es extensa o si hay problemas estructurales..
Conviene usar silicona neutra (no ácida) en superficies de mármol, piedra natural o metales, ya que la silicona ácida puede dañarlas.
Líquidos impermeabilizantes transparentes
Estos productos penetran en los poros del material y crean una barrera hidrófuga invisible. Son adecuados para tejas, piedra, ladrillo, cemento y terraza. La mayoría incorporan también un componente fungicida que retrasa la aparición de hongos y moho. Para aplicarlos correctamente:
- 1. Limpia bien la superficie, eliminando polvo, partículas sueltas y desconches.
- 2. Asegúrate de que el soporte está seco.
- 3. Aplica con rodillo, brocha o pistola de baja presión, empapando bien el material.
- 4. Dar una segunda capa una vez seca la primera, para garantizar el sellado completo.
- 5. La cantidad orientativa es de 0,3 litros por metro cuadrado, aunque puede variar según la porosidad del material.
Membranas de poliuretano líquido
Son la solución más recomendada cuando la superficie a tratar es extensa o cuando se necesita una impermeabilización duradera y continua. El poliuretano líquido se aplica en varias capas y forma una membrana elástica sin juntas que se adapta a los movimientos del soporte sin agrietarse. Sus principales ventajas frente a la silicona son:
- Mayor durabilidad.
- Capacidad de cubrir grietas y fisuras de hasta varios milímetros.
- Resistencia a la dilatación térmica, lo que la hace especialmente útil en terrazas expuestas al sol.
- Compatible con baldosas, hormigón, mortero y superficies metálicas.
Existen versiones transitables (para terrazas que se usan habitualmente) y no transitables (para tejados o zonas de mantenimiento ocasional).
Membranas acrílicas y tejidos de refuerzo
Las membranas acrílicas son una alternativa al poliuretano, con buena resistencia a los rayos UV y fácil aplicación. En zonas con grietas activas o movimientos importantes del soporte, se puede incorporar un tejido de fibra de vidrio o poliéster entre capas, lo que refuerza la membrana y evita que las fisuras vuelvan a abrirse paso.
Esta técnica, conocida como impermeabilización con refuerzo, es la más indicada en juntas de dilatación, bordes perimetrales y puntos de anclaje.
Consecuencias de no tratar las humedades en terrazas y tejados
Muchas personas posponen la reparación porque los primeros síntomas parecen menores, una pequeña mancha, algo de humedad en la pared. Sin embargo, ignorar el problema tiene un coste real:
- Daños estructurales: el agua que penetra de forma continuada corroe las armaduras de hierro del forjado, debilitando la estructura del edificio.
- Aparición de hongos y moho: la humedad mantenida favorece el crecimiento de microorganismos que afectan a la calidad del aire interior y pueden causar problemas respiratorios.
- Goteras en plantas inferiores: lo que empieza como una filtración en la terraza puede acabar dañando los techos y paredes de los vecinos de abajo, con las complicaciones legales que eso conlleva.
- Deterioro de acabados interiores: pinturas, yesos, parqués y falsos techos se degradan rápidamente cuando hay humedad constante.
- Mayor coste de reparación: cuanto más tiempo pasa, más extensa es la zona afectada y más caro resulta el arreglo.
Actuar en cuanto aparecen los primeros indicios siempre es más barato y menos invasivo que esperar a que el daño sea evidente.
Cómo localizar el foco de filtración antes de actuar
Uno de los errores más comunes es aplicar productos impermeabilizantes sin haber identificado antes el punto exacto por donde entra el agua. Si no se trata la causa, cualquier solución será temporal.
Indicios visuales que ayudan a localizar la filtración
- Manchas de humedad o eflorescencias (depósitos blancos de sal) en el techo de la planta inferior.
- Baldosas levantadas o con sonido hueco al pisarlas, señal de que el agua ha penetrado bajo el pavimento.
- Juntas entre baldosas deterioradas, agrietadas o con pérdida de material.
- Fisuras visibles en la superficie de la terraza o en el remate perimetral.
- Acumulación de agua o zonas con drenaje deficiente después de la lluvia.
- Presencia de vegetación o musgo, indicativo de humedad constante.
Puntos más vulnerables en terrazas y tejados
No todas las zonas de una terraza o tejado tienen el mismo riesgo. Conocer los puntos críticos permite centrar la inspección y la intervención donde realmente importa.
Juntas de dilatación
Son las separaciones entre los distintos tramos del forjado o entre el pavimento y los muros perimetrales. Estas juntas existen para permitir la expansión y contracción del material con los cambios de temperatura, pero con el tiempo el material de sellado se degrada y se convierte en una vía directa de entrada de agua. Es uno de los puntos de filtración más frecuentes y, a menudo, el más ignorado.
Juntas entre baldosas
Los pavimentos cerámicos son muy habituales en terrazas, pero el material de rejuntado envejece, se fisura y pierde su capacidad impermeabilizante. Cuando el agua penetra por las juntas, se acumula bajo las baldosas y termina filtrándose al forjado inferior. Un rejuntado deteriorado es, en muchos casos, la causa principal de humedades en terrazas.
Canalones y desagües
Los canalones obstruidos por hojas, suciedad o deformaciones provocan desbordamientos que saturan zonas concretas del tejado o terraza. Los puntos de unión entre el canalón y la bajante, o entre el canalón y el tejado, son especialmente propensos a la formación de fisuras y fugas.
Vierteaguas y aleros
El vierteaguas es el remate inclinado que corona ventanas y muros para desviar el agua de lluvia. Cuando está mal colocado, se ha agrietado o ha perdido el sellado lateral, el agua discurre hacia la pared en lugar de hacia fuera. Los aleros del tejado, si tienen fisuras o el enfoscado está dañado, pueden generar filtraciones en las paredes superiores.
Puntos de anclaje y perforaciones
Cualquier elemento que perfore la impermeabilización, como tubos de ventilación, pies de antena, barandillas o sumideros, es un punto potencial de filtración. El sellado alrededor de estos elementos tiende a deteriorarse antes que el resto de la superficie.
Materiales del pavimento y su permeabilidad
Los suelos cerámicos y de terraza absorben agua con facilidad si no se tratan adecuadamente. Las piezas porosas, como ciertos tipos de baldosa o baldosín catalán, necesitan un impermeabilizante específico que penetre en el material. El gres porcelánico, en cambio, tiene una absorción muy baja, pero sus juntas siguen siendo vulnerables.
Cuándo es necesario contratar a un profesional
Muchas reparaciones puntuales están al alcance de cualquier persona con algo de práctica y las herramientas adecuadas. Pero hay situaciones en las que intentar resolver el problema por cuenta propia puede empeorar las cosas o simplemente no ser suficiente o ser peligroso como es el caso de los tejados.
- La terraza o tejado pertenece a una comunidad de propietarios, ya que las obras en elementos comunes requieren autorización y suelen implicar responsabilidades compartidas.
- La filtración proviene de la terraza de un vecino, porque en ese caso la intervención afecta a otra propiedad.
- Hay indicios de daños estructurales: grietas en el forjado, desprendimientos de material o deformaciones visibles en el techo.
- La superficie afectada es grande o la membrana impermeabilizante está completamente degradada, lo que requiere un trabajo de demolición parcial y nueva impermeabilización.
- No se logra identificar el foco de filtración tras una inspección visual básica.
- El problema no se soluciona tras varios intentos de reparación por cuenta propia.
Creado por Humitat Stop SL