Autor del artículo Dr. Joan-Albert Vinyes.
La humedad que causa el vapor de agua que hay dentro de la casa se mide a través de la humedad relativa, que expresa el porcentaje entre el vapor de agua presente en el aire,respecto al máximo que podría contener a esa temperatura antes de saturarse.
Hay un consenso respaldado por la Organización Mundial de la Salud que establece que la humedad ideal en casa debe situarse entre un 40% y el 60% de humedad relativa (HR). Se pueden tolerar valores desde el 35% hasta el 65% HR, pero fuera de ese margen ampliado empiezan a aparecer problemas tanto para la salud como para el estado del hogar.
- Por encima del 65% HR: favorece la aparición de moho, ácaros y problemas alérgicos o asmáticos.
- Por debajo del 35% HR: facilita la reproducción de virus y bacterias, causando afecciones respiratorias y sequedad de mucosas.
Humedad relativa vs humedad absoluta: ¿cuál es la diferencia?
Estos dos conceptos se confunden con frecuencia. La humedad absoluta mide la cantidad real de vapor de agua presente en el aire, expresada en gramos por metro cúbico (g/m³). No tiene en cuenta la temperatura..
La humedad relativa, en cambio, relaciona esa cantidad de vapor con el máximo posible a una temperatura concreta. Es el dato más útil para el confort doméstico porque refleja cómo percibimos el ambiente: un 50% HR a 20 °C se siente muy distinto a un 50% HR a 35 °C.
Para el control de la humedad en el hogar, siempre se trabaja con la humedad relativa.
Consejos para como medir la humedad en casa
El control de la humedad en casa se puede conseguir con un aparato digital sencillo que se puede encontrar en el mercado digital por unos 20€ y que además de indicar la humedad relativa nos indica la temperatura ambiente. También existen modelos que registran además de la humedad relativa y temperatura máxima y mínima que alcanza el ambiente de su casa.
Para comprobar que en el ambiente de la casa, nuestra humedad relativa y la temperatura están dentro de los márgenes recomendados, no es necesario gastarse el dinero en un equipo sofisticado, pues con los equipos simples se obtiene la precisión suficiente.
Señales visibles de que la humedad en casa no es la correcta
No siempre hace falta un aparato para detectar un problema. El propio hogar y el cuerpo dan señales claras. Estas son las más habituales:
Señales de humedad excesiva (por encima del 60-65%)
- Condensación visible en cristales de ventanas, especialmente por las mañanas.
- Manchas oscuras en esquinas, techos o detrás de muebles (moho).
- Olor a humedad o a cerrado persistente..
- Pintura que se desprende o paredes con aspecto húmedo..
- Sensación de calor pegajoso o sofocante..
- Aumento de síntomas alérgicos o respiratorios en los ocupantes..
Señales de humedad insuficiente (por debajo del 35-40%)
- Electricidad estática frecuente al tocar objetos o personas.
- Sequedad de piel, labios agrietados o picor de ojos y garganta.
- Madera que cruje más de lo habitual o muebles que empiezan a resecarse.
- Plantas de interior con las puntas de las hojas marrones.
- Mayor frecuencia de resfriados y afecciones respiratorias en el hogar..
Factores que afectan la humedad interior
La humedad dentro de casa no viene solo del exterior y puede venir de filtraciones de agua cuando llueve, fugas en canalizaciones y desagües y por la humedad por capilaridad qye asciende por las paredes y suelos. Además muchas actividades diarias generan vapor de agua de forma constante:
- Ducharse: una ducha de 10 minutos puede añadir entre 1,5 y 2 litros de vapor al ambiente.
- Cocinar: hervir agua, freír o usar el lavavajillas libera cantidades significativas de humedad.
- Secar ropa en interiores: una carga de ropa húmeda puede evaporar hasta 2 litros de agua mientras se seca dentro de casa.
- Plantas de interior: la transpiración vegetal contribuye a elevar la humedad, lo que puede ser positivo o negativo según el nivel de partida..
- Características constructivas: casas con escaso aislamiento, puentes térmicos o sin ventilación mecánica acumulan más humedad por condensación.
¿Cómo bajar la humedad en casa?
Cuando la humedad supera el 60-65% de forma sostenida, conviene actuar. Las opciones más eficaces son:
- Ventilar a diario: Sólo abrir las ventanas cada mañana si la humedad exterior es inferior a la interior renueva el aire y expulsa el vapor acumulado. En días secos, es la solución más sencilla y económica, pero no es recomendable si vives en un lugar con clima húmedo, y entonces es recomendable el uso de extractores principalmente en el baño y cocina.
- Usar el extractor al cocinar y ducharse: mantenerlo en marcha en la cocina durante su uso y en la ducha con la puerta cerrada después de cada uso y así se reduce considerablemente el vapor generado que se extiende por el interior.
- Evitar secar la ropa en interiores siempre que sea posible, o hacerlo en espacios bien ventilados o en habitaciones con extractor.
- No utilizar la calefacción a butano: porque se emite mucha cantidad de vapor de agua..
- Eliminar las humedades por filtraciones: para evitar que la evaporación del agua que ha penetrado en el interior.
- Eliminar las humedades por capilaridad: en suelos y paredes sobre todo en plantas bajas y sótanos y se recomienda el HS-221 como sistema más eficaz y económico.
- Una solución cómoda para las humedades generadas en casa principalmente al cocinar y ducharse es la instalación de un sistema de ventilación forzada que se pone en marcha cuando detecta que la humedad ambiente supera los límites prescritos.
- Deshumidificadores eléctricos: son una mala solución por no haber hecho una ventilación adecuada. Estos aparatos gastan mucha corriente y requieren un mantenimiento continuo.
Cómo subir la humedad en casa
El problema contrario, el aire demasiado seco, es muy habitual en invierno cuando la calefacción funciona a pleno rendimiento. Estas son las formas de aumentar la humedad:
Métodos naturales
- Plantas de interior: especies como la hiedra, el ficus, la cinta, los helechos,el Lirio de la paz, Sansevieiras, Cintas, Tillandsias, Orquideas, Palmera bambú, o cactus, que son muy fáciles de cuidar transpiran activamente y ayudan a elevar la humedad ambiental de forma gradual.
- Recipientes con agua cerca o incrustados en los radiadores: colocar un bol o bandeja con agua junto a una fuente de calor favorece la evaporación continua. Es económico y silencioso.
Humidificadores
Cuando los métodos naturales no son suficientes, un humidificador eléctrico es la solución más eficaz. Existen varios tipos:
- Por evaporación fría: hacen pasar el aire a través de un filtro húmedo. Son silenciosos y seguros para niños.
- Por ultrasonidos: generan una niebla fría mediante vibraciones. Son muy silenciosos y de bajo consumo, aunque requieren agua destilada para evitar depósitos calcáreos.
- De vapor caliente: hierven el agua para generar vapor. Son más higiénicos pero consumen más energía y pueden suponer un riesgo en hogares con niños pequeños.
Al elegir un humidificador, hay que tener en cuenta la superficie a tratar y la facilidad de limpieza del aparato, ya que un mantenimiento deficiente puede convertirlo en un foco de bacterias.
Beneficios de mantener la humedad ideal en casa
Controlar la humedad no es solo evitar problemas. Mantener el rango óptimo tiene ventajas concretas y cotidianas:
- Mejor calidad del sueño: un ambiente entre el 45% y el 55% HR favorece la respiración durante la noche y reduce el ronquido.
- Protección de la salud: el aire bien humidificado mantiene las mucosas hidratadas, reduciendo la susceptibilidad a virus respiratorios y a las alergias.
- Preservación de muebles y suelos de madera: la madera se dilata con el exceso de humedad y se contrae y agrieta con la sequedad. Un nivel estable .
- Protección de dispositivos electrónicos: tanto la humedad excesiva (condensación en circuitos) como la escasa (electricidad estática) pueden dañar la vida de estos aparatos electrónicos.
- Mejor eficiencia energética: un aire correctamente humidificado transmite mejor la sensación térmica. En invierno, con una humedad adecuada se percibe más calor a la misma temperatura, lo que permite reducir el termostato y ahorrar en calefacción. En verano ocurre lo contrario: controlar la humedad evita la sensación de bochorno sin necesidad de bajar más el aire acondicionado.
- Aire más limpio: niveles óptimos de humedad reducen la concentración de polvo en suspensión y limitan la proliferación de ácaros y moho.
Creado por Humitat Stop SL