Quitar las humedades científicamente

Quitar las humedades en las paredes de un edificio es un problema muy extendido.

Cuando una vivienda presenta humedad en las paredes o suelos no solo supone un problema estético, sino que también implica otros problemas.

  • Un mayor gasto en calefacción.
  • Devaluación del valor de la vivienda o local
  • Un riesgo para la estructura de la vivienda al deteriorarse la zona afectada.
  • Malos olores, generación de moho, y bacterias perjudiciales para la salud.

¿Cómo quitar las humedades?

Un error frecuente es tratar de quitar las humedades con pintura, con lo que desaparece la mancha durante un tiempo pero el problema sigue estando ahí. Lo primordial ante la presencia de humedad en el hogar es encontrar la fuente para tratar el problema de raíz.

Cuando el problema es una fuga o fractura en la pared o techo, primero tenemos que arreglar la avería que filtra el agua. Una tubería dañada o una canaleta deteriorada, y luego aplicar alguna capa impermeable para evitar problemas en el futuro.

Si la humedad se debe a lluvias o ambientes cargados con vapor como el cuarto de baño, cocinas, etc., lo importante es mantener las habitaciones bien ventiladas y aplicar algún tipo de pintura especial para estos ambientes.

¿Cómo eliminar el moho?

Para eliminar el moho, rascaremos los restos de pintura con papel de lija y una paleta para luego pulverizar la zona con una mezcla de tres partes de agua y una de lejía.

Es necesario protegerse la cara y las manos para realizar esta operación pero si no secamos las paredes volverán a aparecer. Es evidente que el moho está en el origen de enfermedades como el asma, reumatismo y alergias.

Quitar las humedades por capilaridad

Las moléculas del agua ascienden por los poros por capilaridad

Existe otra causa que es más difícil de reparar de raíz y son las humedades por capilaridad. Por lo general, cualquier pared que se encuentre en contacto con el suelo está expuesta a la humedad tanto por fuera como en su interior. Esto se debe a la humedad que contiene el propio terreno, que por contacto con los cimientos del edificio provoca que la humedad suba por el interior de las paredes. El método tradicional para reparar la capilaridad es inyectar en las paredes una resina aislante, solución con un coste muy elevado y sumamente ineficaz.

Método Electro-Físico

Con las nuevas tecnologías se han conseguido soluciones aplicando un método Electro-Físico.

El HS-221 transmite ondas electromagnéticas de baja frecuencia que repelen las moléculas de agua y no son perjudiciales para las personas. El agua cuando sube por capilaridad por el interior de las paredes utiliza un sistema de orientación molecular con polo negativo hacia arriba y negativo abajo.

Las señales que envía el equipo evita que todos los polos negativos se orienten hacia arriba rechazando el agua hacia los cimientos e impidiendo que vuelva a subir.