Todas las borrascas atlánticas penetran en la Península por Galicia y como además tiene una costa muy habitada es normal, que proliferen las humedades en los edificios ayudada por caudalosos ríos y arroyos que la atraviesan y por su perfil montañoso con valles cerrados, que acumulan muchas aguas subterráneas.Todo esto se concreta en un clima húmedo que se extiende a lo largo del año.
Estas abundantes aguas subterráneas al contactar con los cimientos de los edificios, hace ascender el agua por los poros de los materiales de construcción mediante la capilaridad.
La humedad que generamos en el interior de la casa al cocinar o lavarse ,junto con la que entra del exterior, son la fuente de las humedades por condensación, que aparece en las esquinas de las paredes junto al techo, en rincones mal aireados, zonas frías como puertas y ventanas que dan al exterior y dentro de los armarios.
La lluvia, los contrastes térmicos y el asentamiento de los edificios, con el paso del tiempo, dan origen a fisuras en paredes y techos que acaban produciendo filtraciones hacia el interior.