Autor del artículo Dr. Joan-Albert Vinyes.

Humedades por condensación en las ventanas que dan al exterior

La humedad por condensación ocurre cuando el vapor de agua del aire interior entra en contacto con una superficie fría y se convierte en agua líquida. Es el tipo de humedad más común en viviendas, y también el que más se confunde con otros problemas. El aire puede contener más o menos vapor de agua dependiendo de su temperatura.

Cuanto más caliente está el aire, más vapor puede almacenar. Cuando ese aire cálido y húmedo toca una superficie fría (una pared exterior, un cristal, una esquina sin aislamiento), la temperatura baja por debajo de un límite crítico y el vapor se condensa en forma de gotitas. Esas gotitas penetran en los poros de la pared y, si el problema se repite, favorecen la aparición de manchas, hongos y deterioro estructural.

¿Cómo distinguir la humedad por condensación de otros tipos?

Antes de aplicar cualquier solución, conviene confirmar que el problema es realmente condensación. Existen tres tipos principales de humedad en edificios, y cada uno requiere un enfoque diferente.

Humedades por condensación en la union de las paredes y techos
  • Humedad por condensación: aparece en superficies frías (esquinas, ventanas, paredes exteriores), suele ser estacional (peor en invierno) y se acompaña de un ambiente interior húmedo. Es la más frecuente en pisos bien cerrados.
  • Humedad por capilaridad: asciende desde el suelo a través de los muros. Las manchas empiezan en la parte baja de las paredes y pueden tener un contorno irregular con eflorescencias salinas (manchas blancas). Es típica en sótanos, plantas bajas y edificios antiguos.
  • Humedad por filtración: viene del exterior a través de grietas, cubiertas defectuosas o juntas mal selladas. Las manchas aparecen después de lluvia y en zonas puntuales ligadas a un defecto constructivo concreto. También puede aparecer por fugas en conducciones de agua

Si las manchas aparecen en invierno, en las esquinas superiores o detrás de los muebles, y el ambiente de la vivienda es húmedo y mal ventilado, lo más probable es que sea condensación.

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¿Cuáles son las principales causas de la humedad por condensación?

Identificar la causa es el primer paso para encontrar la solución correcta. Estas son las más habituales:

  • Actividades domésticas: cocinar, ducharse, planchar o simplemente respirar genera grandes cantidades de vapor de agua. Una ducha caliente puede liberar entre 1,5 y 2 litros de vapor. Una persona durmiendo produce unos 40 g de vapor por hora.
  • Falta de ventilación: cuando la vivienda está muy sellada (ventanas de PVC, puertas bien ajustadas, sin ventilación cruzada), el vapor no puede escapar y se acumula en el interior hasta superar el punto de saturación.
  • Puentes térmicos: son zonas donde el aislamiento se interrumpe o es insuficiente: cantos de forjado, pilares, jambas de ventanas, encuentros entre paredes y techos. En esos puntos, la superficie interior es más fría y la condensación aparece antes.
  • Calefacción de combustión sin extracción: las estufas de butano o propano generan vapor de agua como subproducto de la combustión. Es uno de los factores más ignorados y uno de los más dañinos.
  • Viviendas sin aislamiento térmico adecuado: los edificios construidos antes de la normativa energética actual tienen paredes con muy poca inercia térmica. Las superficies interiores se enfrían rápidamente en invierno, alcanzando fácilmente el punto de rocío.
  • Ocupación elevada o ropa tendida en interior: tender ropa mojada en el interior puede añadir varios litros de agua al ambiente en pocas horas.

Soluciones reales para eliminar la humedad por condensación

La solución eficaz siempre actúa sobre las causas: reducir la producción de vapor, mejorar la ventilación y aumentar la temperatura de las superficies frías. A continuación repasamos las opciones de menor a mayor complejidad.

Ventilación manual y hábitos de uso

Los ventiladores de techo homogenizan la temperatura de las habitaciones, evitando puntos frios

El primer paso es garantizar una renovación mínima del aire interior. Ventilar 10-15 minutos al día (especialmente al cocinar o ducharse) reduce la humedad relativa, pero hay que evitar abrir las ventanas si la humedad exterior es mayor que la interior y en esos casos lo más efectivo es el uso de extractores. Estas medidas básicas no cuestan nada y marcan una diferencia real:

  • Abrir ventanas en cocina y baño mientras se generan vapores o usar extractores si la humedad exterior es elevada.
  • No tender ropa mojada en el interior si hay alguna alternativa.
  • Separar los muebles de las paredes exteriores al menos 5-10 cm para permitir la circulación de aire.
  • Mantener una temperatura interior estable, evitando grandes oscilaciones entre el día y la noche. Una solucion económica es el uso de ventiladores de techo que homogenizan la temperatura de las habitaciones, y facilitan la ventilación de rincones poco accesibles.

Con ello, en lugares con climas húmedos (ciudades y pueblos cercanos a la costa, por ejemplo), debemos tener cuidado a la hora de ventilar para no aplicar una solución contraproducente y utilizar los extractores que expulsan el vapor y no dejan entrar el de fuera.

Extractores en cocina y baño

Humedades por condensación en la union de las paredes y techos

La instalación de un extractor de aire en cocina y baño es una de las inversiones más rentables para reducir la condensación. Estos espacios generan el mayor volumen de vapor doméstico. Un extractor que evacúe el aire húmedo directamente al exterior elimina el problema de raíz en esas zonas. Es importante que el extractor esté correctamente dimensionado para el volumen del espacio. Un baño estándar necesita al menos 90 m³/h de caudal de extracción.

Sustitución de la calefacción por combustión

Las estufas de butano o propano deben evitarse en dormitorios y salones. Además del riesgo de intoxicación por CO2, producen grandes cantidades de vapor de agua. La calefacción eléctrica (radiadores, suelo radiante) o los radiadores de agua caliente no generan vapor y son, por tanto, mucho más adecuados en viviendas con problemas de condensación.

Mejora del aislamiento térmico y eliminación de puentes térmicos

Aislando térmicamente las paredes se reducen las humedades por condensación

Si la pared está más caliente, el aire que la toca no baja del punto de rocío y no condensa. Las opciones más habituales son:

  • Actualmente es comun que las paredes que dan al exterior tengan doble pared con un espacio entre ellas, que se puede usar para inyectar un aislante térmico y así diferenciar la temperatura del interior de la vivienda de la existente en el exterior.
  • Una solución mas invasiva es hacer un trasdosado interior con panel de lana mineral o poliestireno extruido.
  • Otra solución puede ser aplicar un sistema de aislamiento exterior (SATE), más efectivo porque elimina también los puentes térmicos de la fachada.
  • Tratamiento específico de puentes térmicos en cantos de forjado y jambas de ventanas.
  • Sustitución de ventanas con cristal simple por doble acristalamiento con cámara de aire y rotura de puente térmico en el marco.

Deshumidificadores: cuándo sirven y cuándo no

El deshumidificador es solo una solución temporal

Un deshumidificador es un aparato eléctrico que extrae vapor de agua del aire. El aire húmedo pasa sobre un evaporador frío (por condensación), el agua líquida cae a un depósito y el aire más seco vuelve a la habitación. Son útiles en situaciones puntuales: espacios muy húmedos sin otra posibilidad de ventilación, sótanos o períodos de mucha lluvia. Sin embargo, el deshumidificador no es una solución permanente ni estructural. Sus limitaciones son claras:

  • Consume electricidad de forma continua, lo que supone un coste operativo elevado a largo plazo.
  • No elimina la causa: si no se extrae el vapor o seventila correctamente ni se aisla, la humedad seguirá apareciendo y el aparato tendrá que funcionar indefinidamente.
  • Requiere vaciado frecuente del depósito o conexión a desagüe.
  • No resuelve los puentes térmicos ni mejora el comportamiento de la envolvente.

Puede ser un complemento útil mientras se planifica una solución definitiva, pero no debe ser la única medida adoptada.

Ventilación mecánica controlada (VMC) y recuperadores de calor

Humedades por condensación en la union de las paredes y techos

Para viviendas con problemas graves o crónicos de condensación, la solución más completa es instalar un sistema de ventilación mecánica controlada. Estos sistemas renuevan el aire interior de forma continua y controlada, manteniendo la humedad relativa dentro de valores seguros sin depender de la apertura manual de ventanas o extractores.

¿Dónde aparece con más frecuencia la condensación en una vivienda?

Humedades por condensación en la union de las paredes y techos

La condensación no aparece de forma aleatoria. Se concentra en los puntos donde la temperatura de la superficie es más baja y hay menos ventilación. Conocer estas zonas ayuda a identificar el problema y a priorizar las intervenciones.

  • Esquinas superiores de paredes exteriores: es la zona clásica. El aire frío se acumula y las esquinas son los puntos con mayor pérdida de calor por su geometría.
  • Ventanas y marcos: el cristal simple y los marcos metálicos sin rotura de puente térmico son superficies muy frías en invierno. La condensación sobre el cristal es una señal clara de que la humedad relativa interior es excesiva.
  • Paredes detrás de armarios y muebles: cuando un mueble está pegado a la pared exterior, impide la circulación del aire. La pared queda más fría y el aire húmedo que llega por las ranuras condensa. Es frecuente encontrar moho negro en la parte trasera de los armarios.
  • Zonas sin calefacción: habitaciones que no se calientan (trasteros, dormitorios que no se usan, pasillos) acumulan condensación con facilidad porque la temperatura de las superficies es mucho menor.
  • Detrás de cortinas: las cortinas gruesas actúan como barrera térmica y dejan que el espacio entre la cortina y la ventana se enfríe. El vapor de agua condensa en ese espacio reducido y el problema no se detecta hasta que hay moho.
  • Baños y cocinas mal ventilados: son los mayores productores de vapor del hogar. Sin extracción eficaz, la humedad se extiende a toda la vivienda en minutos alcanzando zonas alejadas más de 20 metros del origen.

¿Qué es el punto de rocío y por qué es clave para entender la condensación?

El punto de rocío es la temperatura a la que el aire debe enfriarse para que el vapor de agua que contiene empiece a condensarse. Por encima de esa temperatura, el vapor se mantiene en suspensión. Por debajo, se convierte en agua líquida. El punto de rocío depende de dos factores: la temperatura del aire y su humedad relativa. A mayor humedad relativa, el punto de rocío es más alto y más fácil de alcanzar. Veamos un ejemplo práctico:

  • Aire a 20 °C con un 60% de humedad relativa: el punto de rocío está en torno a 12 °C.
  • Aire a 20 °C con un 80% de humedad relativa: el punto de rocío sube hasta unos 16,5 °C.
  • Aire a 20 °C con un 90% de humedad relativa: el punto de rocío alcanza los 18 °C aproximadamente.

Esto significa que si tu vivienda tiene una temperatura de 20 °C pero una humedad relativa del 80 %, cualquier superficie que esté por debajo de 16-17 °C sufrirá condensación. Bajar la humedad relativa interior es, por tanto, más importante que mejorar el aislamiento.

¿Cuál es la humedad ideal en una casa?


Creado por Humitat Stop SL