Autor del artículo Dr. Joan-Albert Vinyes
Es importante considerar una serie de conceptos desde la concepción de la vivienda, su construcción y acabados para lograr que en el futuro no aparezcan humedades, sean del tipo que sean. Además, ello es posible sin aumentar el presupuesto de una obra normal.
Contrario a la creencia popular, la impermeabilización total de suelos, paredes y techos no garantiza la eliminación completa de los problemas de humedad en un edificio. A menudo, esta estrategia resulta insuficiente en la práctica.
Hay que considerar los siguientes puntos clave para evitar la aparición de humedades en el futuro, como son:
Ubicación y orientación
Lo óptimo es tener un terreno llano, sin agua y sin corrientes subterráneas a menos de 50cm de la superficie de la tierra y con la orientación al sur.
En el caso de terrenos en pendiente donde se encuentra una corriente de agua durante la excavación, es necesario reconducirla para que no impacte contra los cimientos de la casa.
Hay que evitar construir por zonas en que bajo circunstancias especiales se cree una corriente de agua, como es el caso de las barrancadas o lechos secos de riachuelos.
Si hay paredes que queden soterradas, deben construirse como un muro de contención y con cámara para poder introducir un aislamiento térmico que proteja de las humedades por condensación.
En climas fríos y sobre todo en paredes exteriores, conviene proyectar una doble pared para introducir el aislante térmico.
En el caso de agua cerca de la superficie de la tierra existen distintas opciones: a)construir sobre pilares que dejen más de 50cm entre el nivel del agua y el suelo de la casa, o b) como en Holanda, que los cimientos están sobre recipientes hechos con paredes de polipropileno de 10cm de espesor para soportar edificios de hasta tres pisos
Drenaje
Es fundamental diseñar adecuadamente los sistemas de drenaje para el agua pluvial que incide sobre el terreno. El objetivo principal es prevenir el encharcamiento y el impacto directo sobre los cimientos de la edificación.
Si hay corrientes de agua laterales contra los cimientos hay que reconducirlas hacia el exterior realizando una zanja impermeabilizada en la cara que da a la pared del edificio.
Esa zanja se rellenará de cantos rodados de unos cm de diámetro y se dará una cierta inclinación en su base para facilitar la evacuación del agua que llega allí.
Materiales de construcción
Es importante evitar el uso de ladrillos o bloques u hormigón con materiales que contengan sales, ya que estas se expanden con el agua y son propensas a generar grietas en las paredes y suelos, y a la aparición de eflorescencias que afectan estéticamente a las paredes.
Es fundamental asegurarse de que los ladrillos utilizados en la construcción estén completamente secos y posean una superficie no absorbente. De lo contrario, actuarán como una esponja, absorbiendo el agua de lluvia. Esta absorción constante acelerará su deterioro y descomposición con el tiempo.
En ningún caso debe usarse arena de playa para hacer morteros o hormigón, porque es rica en sales.
Cimientos y subsuelo
Se considera que, salvo en situaciones donde el nivel freático sea muy superficial. La experiencia demuestra que el propio peso de la estructura y el asentamiento natural del edificio pueden provocar el desgarro de los materiales impermeabilizantes, invalidando así la inversión inicial. significativamente alto, la inversión en la impermeabilización de cimientos no resulta útil.
La humedad que sube por paredes y suelos lo hace por capilaridad y sube más arriba cuanto más estrechos sean los poros de los materiales de construcción.
Si se rodean los cimiento por abajo y por los laterales con cantos rodados de 5cm de diámetro, el agua no puede penetrar por capilaridad. Una solución más económica consiste en instalar un sistema HS-221 que garantiza el rechazo de la humedad que sube por capilaridad.
En el caso de casas de madera la cimentación es de hormigón. Ello permite el ascenso del agua del subsuelo por capilaridad y acaba dañando las paredes y suelos de madera.
Solera, forjados sanitarios y muros
Si el suelo de la casa se apoya directamente sobre la tierra conviene que la solera sea de al menos 15cm para asegurarnos de que podemos combatir la humedad por capilaridad que sube por ella.
Para evitar que suba la humedad entre las baldosas del suelo, aparece el forjado sanitario, que separa la solera del suelo de la tierra. Sin embargo, ello no impide que suba la humedad por las paredes que se apoyan en los cimientos y estos directamente a tierra.
Solo en caso de aguas muy superficiales tiene sentido el forjado sanitario. En el resto de los casos existen sistemas electro-físicos que evitan la humedad por capilaridad que sube por el suelo y paredes en las plantas bajas y sótanos.
No es eficaz cubrir las partes bajas de los muros con sistemas de impermeabilización o incubado, porque la humedad aparecerá por encima de donde alcance esa capa. Además con el tiempo, esta capa se despegará por las sales que el agua ha ido disolviendo en su ascensión.
Ventilación
Es incuestionable que las actividades cotidianas en el hogar, como cocinar y ducharse, generan una cantidad significativa de vapor de agua. Para mitigar sus efectos y garantizar un ambiente interior saludable, la instalación de extractores de aire en cocinas y baños es fundamental.
Aunque la vivienda esté deshabitada, también se pueden originar humedades por distintos motivos: a) el vapor de agua que se evapora de las paredes y suelos con humedad por capilaridad, b) la evaporación del agua procedente de goteras, c) la evaporación de agua que entra por fisuras en los muros, c) fugas de canalizaciones de agua vistas, empotradas, o subterráneas.
Por motivos de salud es conveniente que todas las estancias tengan acceso al exterior para facilitar la renovación del aire en la vivienda y evitar las humedades por condensación. Este tipo de humedades se localizan principalmente en esquinas, rincones, paredes frías, y dentro de los armarios.
Muros, paredes, aislante térmico y cámara de aire
Durante la construcción de la vivienda, es muy importante no enlucir ni pintar los muros hasta que estén secos, eliminando previamente los restos de salitre de la superficie.
Tanto en climas fríos como cálidos, es esencial que todas las paredes exteriores sean doble pared, creando una cámara de aire que se rellena de un material aislante térmico, e impide los cambios bruscos de temperatura en el interior. Ello evita que la humedad por condensación se centre en unas zonas frías.
Además, mejorará su consumo en calefacción y aire acondicionado, al no tener pérdidas del calor o frío generado.
Cubiertas y terrazas
Es imprescindible asegurar una buena impermeabilización de los tejados, cubiertas y terrazas.
Es crucial que las cubiertas y tejados tengan una inclinación adecuada para facilitar la evacuación del agua que se precipita sobre ellos.
Hay que proteger especialmente los rincones o esquinas en ellos para evitar puntos por donde pueda penetrar el agua de lluvia.
Puertas y ventanas
La modernización de viviendas con carpinterías herméticas, como puertas y ventanas, si bien mejora el aislamiento térmico, ha revelado el surgimiento de problemas de humedad por condensación. Este fenómeno se debe a la reducción drástica de la ventilación natural que ofrecían los cerramientos de madera tradicionales. Como consecuencia, en muchos casos, se hace necesaria la instalación de sistemas de ventilación forzada, que a menudo operan de forma continua durante varios meses al año, y pueden generar un consumo energético superior a 300W. ¡Menuda eficiencia energética!
Recorrido del agua por cañerías
Se recomienda minimizar la instalación de cañerías en paredes y muros, pues con los movimientos de asentamientos de los cimientos se producen desplazamientos que pueden causar fugas en las canalizaciones.
Un diseño adecuado puede esconder esas cañerías detrás de muebles de cocina o en falsos techos.
Es conveniente que los bajantes pluviales cuenten con un diámetro adecuado para prevenir obstrucciones o bloqueos, especialmente durante eventos de granizo intenso.
Desagües de aguas sucias y arquetas
Lo indicado para las cañerías es aplicable también para los desagües y hay que darles una pendiente para evitar los tapones y consecuentes fugas.
Son preocupantes los tapones que se originan en las canalizaciones de las aguas sucias subterráneas, porque van vertiendo agua continuamente en la tierra pudiéndose interpretar erróneamente como humedades por capilaridad. Normalmente se solucionan inyectando agua a presión hasta quitar el tapón, que generalmente es producido por trapos.
Otro problema similar son las fisuras que se originan en las esquinas de las arquetas que recogen varias canalizaciones.
La mejor recomendación es elegir arquetas y canalizaciones de alta calidad para evitar filtraciones, que pueden detectarse con una cámara térmica y así limitar las excavaciones solo a los puntos afectados.
Sellado de paredes a techos, suelos y columnas
Como ocurre frecuentemente, los materiales de las paredes y columnas son de hormigón y falla el sellado en la unión con techos o suelos. Ello ocasiona la entrada de agua cuando llueve.
Se deben sellar a conciencia las uniones entre materiales distintos, pues sus dilataciones y compresiones son distintas y facilita la creación de fisuras por donde fluye el agua de lluvia hacia el interior.
¿Por qué es importante construir una casa sin humedad?
Existe muchos motivos para evitar la humedad en su vivienda:
- La humedad deteriora la estructura de la vivienda agravando el problema con el tiempo.
- Los acabados, enlucidos y pintura se degeneran, creando desconches y goteras, forzando a elevar los costes de mantenimiento.
- La salud de los inquilinos viene afectada por enfermedades asmáticas, alérgicas y reumáticas.
- Es desagradable vivir en una vivienda con humedades por los olores desagradables de las esporas del moho que generan.
- La humedad enmohece los armarios causando pérdidas económicas en textiles, calzado y complementos.
- Aumentan las averías de las instalaciones eléctricas y aparatos electrodomésticos.
- El gasto en calefacción aumenta porque la humedad de las paredes enfría el ambiente.
- Proliferan los insectos con el peligro que representan las termitas y carcoma para la integridad de las piezas de madera.
- Las humedades ocasionan pérdidas económicas originando que el precio del inmueble disminuya, así como el precio del alquiler.
Consecuencias de la humedad estructural y para la salud
La humedad sea del tipo que sea afecta a los edificios y produce su degeneración y que con el tiempo es más difícil y costosa su solución.
La humedad por capilaridad afecta principalmente a los cimientos, estructuras, paredes, y muros.
La humedad por condensación afecta sobre todo a los acabados de las paredes, muebles y el contenido en ropa, calzado y complementos.
La humedad por filtraciones de agua fluida es desastrosa para todos los elementos cercanos. Las goteras son el inicio de problemas en tejados y techos, que pueden llevar al hundimiento de la casa a partir de que aparece un agujero notable en el tejado.
Las humedades junto al calor contribuyen a la proliferación del moho, no solo en paredes, suelos y techos, sino también en rincones y dentro de los armarios.
El moho tiene tremendas consecuencias para la salud originando asma, alergias, y problemas respiratorios.
La humedad enfría el ambiente y además de incrementar el consumo de calefacción, origina enfermedades reumáticas graves.
Ventajas de prevenir las humedades desde la fase de construcción
Considerar los puntos clave antes de empezar la construcción, nos permitirá asegurarnos de no tener humedades en el futuro, y evitar costosas reparaciones una vez acabado el edificio.
A menudo, las características del subsuelo y la presencia de agua influyen en el desarrollo de la construcción, por lo que tomar desde el inicio las decisiones correctivas adecuadas contribuye a evitar dificultades futuras..
Cada tipo de humedad requiere una solución específica y es mucho más económico prevenirla desde el inicio del proyecto, que hacer reformas importantes,las cuales suelen implicar mayores costos y no siempre constituyen la solución más adecuada.
¿Dónde construir? Elección del lugar y su impacto en las humedades
Indudablemente el lugar a elegir para la construcción depende de nuestras prioridades técnicas o personales como pueden ser la solidez del terreno, las comunicaciones o las vistas panorámicas.
A excepción de terrenos con el agua a menos de 50cm del suelo, o terrenos en pendientes con corrientes subterráneas o posibles aguas superficiales en caso de lluvia torrencial, la consideración de los puntos clave expuestos al principio no debe ser un problema que encarezca la construcción.
En estos casos un aparato del sistema HS-221 nos protegerá de la humedad por capilaridad para siempre.
Normalmente es improbable la humedad por condensación con los aislamientos térmicos propuestos. Ésta solo aparecería si no evacuamos al exterior el vapor que generamos en el interior, principalmente al cocinar, o lavar, o uso de la ducha.
Po último, una construcción con paredes bien selladas contra columnas, suelos o techos no debe tener problemas de filtraciones.
Concepción del proyecto y previsión de costes
Solo se recomienda tomar medidas adicionales como encajonar los cimientos o hacer fosos de evacuación cuando el agua esté a menos de 50 cm de los cimientos.
Las paredes de hormigón, aunque impermeabilizadas por fuera, deben incluir una cámara para el aislamiento térmico interior.
Si se usa un sistema HS-221 no es necesario realizar un forjado sanitario que indudablemente encarece el proyecto.
En tejados y terrazas, se recomienda construirlos con una pendiente adecuada, evitar acumulaciones de agua de lluvia mediante un correcto sistema de evacuación y aplicar materiales impermeabilizantes apropiados.
Diseño de una casa sin humedades
Existen distintos tipos de humedad, cada uno con características específicas, por lo que es importante considerar su prevención en el diseño de una vivienda.
Un sistema HS-221 suele emplearse para evitar humedades provenientes del subsuelo o del terreno circundante, especialmente en sótanos.
Si tomamos las precauciones de poner cámara de aire en las paredes que dan al exterior y se coloca dentro un aislante térmico, se reduce la posibilidad de la humedad por condensación, salvo si el vapor generado al cocinar o ducharse no se extrae al exterior.
En el caso de las filtraciones hay que cuidar las pendientes de las conducciones de agua, y en especial hay que asegurarse de que los desagües no se taponen. También hay que verificar un buen sellado de las uniones de paredes con suelos, techos y columnas de otro material.
Cimentación: clave para evitar humedades por capilaridad
Si el nivel de agua subterránea está a más de 50cm del suelo, El dispositivo HS-221 resuelve el problema de la capilaridad de los cimientos, sin necesidad de poner capas impermeables en los cimientos y suelos.
Si la solera está en contacto con la tierra y tiene más de 15cm de espesor, con el HS-221 se asegura que el agua no subirá por capilaridad y se ahorra poner capas impermeables, que con el propio peso del edificio acaban perforándose.
Con el sistema HS-221 se ahorra hacer un forjado sanitario, el cual no evita que la humedad por capilaridad suba por las paredes.
Construcción de paredes sin riesgo de humedad
Las paredes que dan al exterior conviene que tengan cámara de aire rellena con material aislante térmico.
La parte de esas paredes que da al exterior conviene que estén protegidas con un esmalte o pintura hidrófuga para que escupa el agua de lluvia.
Otra precaución es poner un zócalo de piedra que no absorba el agua que salpica en el suelo, y añadir una acera alrededor de mínimo 1m de ancho para alejar de las paredes el agua que cae o viene de los bajantes.
La acera conviene que esté bien sellada con la pared para evitar filtraciones.
Tejados, cubiertas y terrazas: protección superior frente a la humedad
Es fundamental dar una salida fácil al agua de lluvia que cae, evitando largos recorridos y rincones donde se arremoline.
Por supuesto, es esencial:
- Escoger una buena impermeabilización de las cubiertas, tejados y terrazas.
- Dar unas dimensiones adecuadas a los bajantes, para facilitar su revisión y mantenimiento, con el fin de evitar los taponamientos cuando cae una granizada.
- Facilitar la salida de agua, alejándola de las paredes del edificio.
Sistemas de ventilación y control de la humedad interior
Aparte del aislamiento térmico de las paredes, que dan al exterior, hay otras precauciones a tener en cuenta.
Es imprescindible instalar un extractor en la cocina y en el baño para extraer el vapor de agua que se genera en el interior. Esto requiere la disciplina de ponerlo en marcha al cocinar e inmediatamente después de ducharse.
Es más cómodo usar un sistema de ventilación forzada que coge aire del exterior, lo calienta si está frio, lo hace circular por toda la planta, y lo desaloja por el otro extremo, renovando así el aire cada dos horas.
Para facilitar la circulación del aire, se rebajan las partes de abajo de las puertas y se ponen rejillas en las puertas de los armarios.
Soluciones profesionales para prevenir humedades desde el inicio
Humitat-Stop te puede ofrecer soluciones eficaces, garantizadas y contrastadas para evitar cualquier tipo de humedad.
Para eliminar y evitar que vuelva aparecer la humedad por capilaridad Humitat-Stop tiene el sistema HS-221, que es un desarrollo propio, que ha demostrado su eficacia ante las humedades por capilaridad que aparecen en paredes y suelos.
La instalación de un sistema de ventilación forzada en la planta donde hay la cocina o baños es un seguro de no tener humedad por condensación.
Las filtraciones y fugas de conducciones de agua requieren hacer atención de los primeros síntomas para urgentemente tomar medidas correctoras. Es recomendable realizar una revisión periódica.
Cómo puede ayudarte Humitat-Stop en tu proyecto de construcción
Humitat-Stop te puede asesorar gratuitamente sobre como evitar las humedades por capilaridad en un edificio, indicando el modelo a escoger, dónde instalarlo, como instalarlo y tratamientos de mortero y pintura idóneos para mantener la casa seca.
Hemos instalado más de 18000 equipos HS-221 en todo el mundo y puede ver los edificios singulares donde está instalado.
Sea cual sea su problema con las humedades, Humitat-Stop puede facilitarle un diagnóstico gratuito de su problema de humedades.
Productos y tratamientos para casas nuevas
Aparte de todos los puntos clave expuestos la solución más eficaz, económica y garantizada es la instalación de Sistema HS-221, que evita la existencia de humedades procedentes del subsuelo, que penetran por paredes y cimientos.
Otra ventaja adicional es que acelera el secado de las paredes húmedas por el agua utilizada en la construcción.
Para eliminar la humedad por condensación Humitat-Stop puede suministrarle un sistema de ventilación forzada y su instalación a través de sus distribuidores localizados por toda España.